Prevención

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dentistas explorando la boca de un niño

Prevención

Se recomienda acudir al dentista para una revisión e higiene cada seis meses. Estas visitas ayudan a detectar cualquier problema en un estadio temprano y así previenen daños permanentes.
La profilaxis o higiene oral, consiste en la remoción de la placa bacteriana, lo que permite mantener una buena salud de las encías y reduce la incidencia de caries.

Evaluación del riesgo de caries

En algunos casos las caries cuando afectan a los dientes anteriores influyen alterando tanto la masticación como el equilibrado desarrollo psicológico. Su presencia como enfermedad infecciosa puede derivar en serias complicaciones tanto locales como generales, por lo que es muy importante su tratamiento.

La velocidad de progresión de las lesiones es variable y está relacionada con factores genéticos, anatómicos, dietéticos, costumbres familiares y sociales entre otros. En niños muchas veces las caries no producen dolor por lo que cuando ya duelen la lesión afecta al nervio y la muela está muy destruida.

La evaluación del riesgo de caries se realiza en función de las características del paciente. Hay que valorar la edad, la morfología de los dientes, los hábitos de higiene, la cantidad de saliva, la acidez de la placa y la existencia de alguna patología médica asociada que exija alguna medicación que pueda influir.

Tratamiento con producto de color morado para detectar donde intervenir

Flúor

El flúor es una sustancia natural que ayuda a reforzar el esmalte de los dientes y a evitar las caries. Se encuentra en el agua, en determinados alimentos, en pastas dentales y tratamientos específicos en la consulta.
El odontopediatra identificará el riesgo de caries de su hijo y le dará una pauta para el uso de flúor, reforzándolo en aquellos pacientes con higiene oral pobre, caries activas, desórdenes alimenticios, enfermedades sistémicas o defectos del esmalte de los dientes.

La aplicación de flúor en la consulta se realiza mediante geles específicos con altas concentraciones de esa sustancia, que se aplican directamente sobre los dientes. La dosis se pautará de manera individualizada para cada niño cada tres, seis o doce meses, en función de sus necesidades específicas.

Selladores

Los selladores se aplican en la superficie de los dientes definitivos con el fin de reducir el riesgo de caries. Cuando los dientes definitivos erupcionan, suelen tener surcos profundos que dificultan la limpieza, lo que sumado a la ingesta de alimentos pegajosos (cereales, galletas, chocolate) habituales de la infancia, aumenta el riesgo de caries. Los selladores convierten el diente en una superficie más plana que será más fácil de limpiar.

Los selladores se aplican sobre los dientes entre los 6 y 16 años. El procedimiento es rápido e indoloro.

A pesar de que ayudan a reducir el riesgo de caries, sigue siendo necesario un cuidado estricto de la dentadura mediante una buena higiene.

Dra. Mercedes Ugedo con ayudante atendiendo a un paciente
Sala de espera de Clinica Gran Via 40 bis

Instrucciones de higiene

La caries puede afectar a todo el mundo, independientemente de la edad. Cuando restos de comida quedan retenidos en las superficies de los dientes, las bacterias los convierten en ácido que contribuye a la creación de placa.

Detección de hábitos

La persistencia de hábitos nocivos puede condicionar el crecimiento y desarrollo del maxilar y la mandíbula. El uso de chupetes y la succión digital son habituales en bebés, pero son hábitos que si persisten pueden afectar al desarrollo de las arcadas dentarias a medida que el niño crece. En la consulta trataremos estos hábitos y vigilaremos que su hijo tenga unas funciones adecuadas.

La manera de tragar los alimentos también debe ser vigilada, ya que si la deglución infantil persiste pasada una edad podrá dar lugar a problemas como mordidas abiertas. Disponemos de numerosas técnicas para corregir estos hábitos.

Revisión dental en niños